21 de junio de 2024 | 8:16

Actualidad

Felipe VI emite discurso ultraderechista y plagado de falsedades durante la Pascua militar

María José Gonzalez

7 de enero de 2024 | 7:54 am

Sin embargo, lejos de generar alarma en los medios de comunicación, estos lo han difundido con una inquietante normalidad. El jefe del Estado español ha elogiado a los militares como defensores del «marco de convivencia democráticamente elegido por los españoles»; ha afirmado que «durante este casi medio siglo, las Fuerzas Armadas habéis cumplido vuestra misión de contribuir a que los españoles podamos disfrutar de nuestros derechos y de nuestras libertades»; y que deben modernizarse, «pero sin dejar de ser impecablemente respetuosos con las tradiciones y costumbres nacionales, asumiendo un papel fundamental en la preservación de la identidad histórica de España».

Un discurso que debe de ser analizado

En primer lugar, es falso que los militares hayan contribuido a que los españoles puedan disfrutar de derechos y libertades durante los últimos cincuenta años: han protagonizado golpes de Estado, intentonas golpistas, pronunciamientos, amenazas, manifiestos franquistas y cartas golpistas y ultras. Si se disfrutan de derechos y libertades no es gracias a los militares, como en Portugal, sino a pesar de ellos. En segundo lugar, convertir a los militares en garantes de la «convivencia» o «la preservación de la identidad histórica de España» es parte del ideario ultraderechista y del anacrónico y franquista Artículo 8 de la Constitución Española, pues en las democracias plenas los militares no son garantes de nada.

Son un colectivo más subordinado al poder civil. De hecho, no hay mayor señal de falta, carencia o debilidad democrática que otorgar a los militares papel alguno en la defensa o preservación de la misma. Una democracia plena, madura y fuerte no necesita que la defiendan, al menos en una lógica interior, se defiende por sí misma. Y un jefe de Estado democrático no elogiaría que los militares ocupen papel alguno en la democracia, sino que lo criticaría y trabajaría para terminar con una situación tan antidemocrática.

La democracia en solfa

Y, sobre todo, unos medios de comunicación y una sociedad democráticos estarían muy alarmados ante un discurso tan reaccionario, falso y ultraderechista. Sobre todo, si omite el grave problema ultraderechista que todavía hoy existe en el Ejército español y falsea la amenaza que los militares han representado en los últimos cincuenta años, golpe de Estado incluido, para la democracia y la sociedad civil. Una prueba de todo lo reseñado es que el teniente general Mena fue destituido en el año 2006 por amenazar con el artículo 8 de la Constitución Española, precisamente en una Pascua Militar.

Es decir, Felipe VI no solo se ha situado en las coordenadas golpistas del teniente general Mena, es que le ha parafraseado y hasta homenajeado reforzando sus argumentos. Si fuera un jefe de Estado electo, sería destituido, pero siendo hijo de un hombre nada ejemplar y descendiente de una de las familias más delictivas de la historia de España, y esta un estado fallido al servicio de Estados Unidos, no pasará nada. Pero no deja de ser gravísimo y revelador.

Más noticias