13 de junio de 2024 | 11:49

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Puigdemont puede desmontar a Sánchez

Mairenis Gómez

11 de junio de 2024 | 4:00 pm

La resurrección del independentismo en Cataluña, liderado por Carles Puigdemont, pone en jaque las aspiraciones del presidente

Los socialistas observan con preocupación tanto el proceso interno en Sumar como los movimientos de Junts y ERC en el Parlamento catalán. Pedro Sánchez enfrenta una digestión complicada de los resultados de las elecciones europeas, y esta situación amenaza con añadir más inestabilidad a su mandato.

Pedro Sánchez enfrenta los resultados de las elecciones europeas

El lunes, Sánchez entró en la Ejecutiva del PSOE entre aplausos de la dirección del partido, celebrando lo que intentan presentar como una «dulce derrota». Sin embargo, fuentes del Gobierno y del PSOE matizan esta impresión oficial, señalando que, aunque los resultados no provocan un cataclismo, tampoco se debería celebrar una derrota como si fuera una victoria. Cataluña, la descomposición de Sumar y la resurrección de Podemos representan un cóctel mortal para la legislatura.

En un solo día, Pedro Sánchez vio cómo se reducían las posibilidades de que Salvador Illa presidiera la Generalitat, debido a que el independentismo tomó el control de la Mesa del Parlamento catalán. Además, Yolanda Díaz y Oriol Junqueras dimitieron, y Podemos resurgió para hacerle oposición, no para apoyarle. El alivio inicial de los socialistas tras la noche electoral se convirtió en preocupación con las horas.

La inestabilidad en el Parlamento catalán y sus implicaciones

Las noticias desde el Parlamento de Cataluña y las sedes de Sumar y Podemos no eran alentadoras. Más inestabilidad para un presidente que gobierna sobre un volcán, con Carles Puigdemont amenazando con apoyar una moción de censura de Alberto Núñez Feijóo si el PSC no le hace presidente. La dimisión de Díaz pilló a los socialistas poco después de haber celebrado su Comisión Ejecutiva Federal. Aunque parecía que la crisis de Sumar podría beneficiar a Sánchez eliminando su competencia en la izquierda, en realidad es una bomba de relojería para el Gobierno.

Además, Sumar tiene cinco ministros en el Gobierno y un grupo parlamentario de 27 diputados. La marcha de Díaz anticipa una encarnizada lucha de poder entre los partidos de la fallida coalición y mayor debilidad dentro del Gobierno. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo deberá superar una enorme prueba de fuego en cuestión de días con la convalidación del decreto ley de reforma del subsidio de desempleo en el Congreso.

El impacto del proceso independentista en la legislatura

La salida de Podemos del grupo parlamentario de Sumar y su marcha al mixto les dio más poder. Ahora, tras sacar dos eurodiputados, Podemos está crecido. Ione Belarra, líder de Podemos, señaló que este es el primer paso para volver a poner en pie una izquierda transformadora en España. Apenas una hora después de la dimisión de Díaz, en el Parlamento de Cataluña empezó un pleno que terminó con el independentista Josep Rull como presidente de la cámara.

La inestabilidad podría dificultar la aprobación de los Presupuestos y marcar una nueva fase con la ley de amnistía.

La Mesa de edad aceptó los votos de Carles Puigdemont y Lluís Puig, desobedeciendo al Tribunal Constitucional. Sánchez y el PSOE corrieron demasiado al declarar muerto el procés tras la victoria de Salvador Illa el mes pasado. El independentismo controlando la Mesa del Parlamento no significa automáticamente que Puigdemont sea investido, pero sí añade incertidumbre a la legislatura.

La inestabilidad política amenaza la aprobación de los Presupuestos y la ley de amnistía

Es posible que se repitan las elecciones si Esquerra accede y el PSC no regala la Generalitat al prófugo. La inestabilidad amenaza con dificultar aún más la aprobación de los Presupuestos de 2025, y la ley de amnistía iniciará una nueva fase cuando sea publicada en el BOE, en la que los jueces serán los protagonistas.

Sin duda, Pedro Sánchez se enfrenta a un panorama político complejo, donde la gobernabilidad se ve comprometida por las tensiones internas y los movimientos independentistas en Cataluña. La capacidad de maniobra del presidente dependerá de cómo maneje estos desafíos en los próximos meses.

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