Bilbao

Eduardo Velasco (Telebilbao) se vuelve tarumba teniendo que demostrar su vasquismo peneuvista

El tertuliano de El Chiringuito ante las críticas aparenta ser la pata negra de Sabino Arana

Eduardo Velasco, conocido presentador de Telebilbao, acumula un sinfín de críticas desde que se pasea por Madrid en programas de polémica reputación como El Chiringuito. Un periodista que va de forofo del Athletic y que ahora, incluso, se las da de fanático del nacionalismo vasco. Al menos trata de demostrarlo a la mínima que puede.

No hay más que ver cómo perdió los papeles en el informativo de Telebilbao al recordar al Athletic campeón de la Supercopa. “Y el Athletic campeón de la Supercopa, gora Athletic, gora Euskadi Askatuta“, sentenció un Eduardo Velasco que ha recibido su merecido en las redes sociales.

Eduardo Velasco
Eduardo Velasco en El Chiringuito

En Bilbao conocen bien a Eduardo Velasco

Porque en Bilbao conocen bien a Eduardo Velasco. Muchos le acusan de ser un simple comercial, que antepone llenarse los bolsillos a cualquier sentimiento real. Utiliza al Athletic para hacerse un hueco en el circo que hay montado en Madrid. Y muchos le hacen responsable de la campaña orquestada de El Chiringuito.

En Bilbao saben cómo se las gasta este periodista, que hace lo que sea por llenarse los bolsillos. En Bilbao presume de nacionalista peneuvista, en Madrid es un español convencido. Se emociona con el Athletic, como también se emocionaría con otro asunto si ve negocio.

Eduardo Velasco a lo José Ramón de la Morena

De sus artes como periodista muchos saben lo que sucedió con Urrutia. Al no concederle entrevistas, Eduardo Velasco tiró de prepotencia y comenzó a desprestigiar al ex presidente del Athletic desde cualquier ámbito. Le comparaban incluso con José Ramón de la Morena en tiranía.

En Bilbao, Bizkaia y Euskadi en general, todo se sabe. Saben quién es realmente de una idea y se muestra fiel siempre a ella. Y saben quién aparenta lo que no es para seguir manteniendo su estatus. Nadie traga el falso nacionalismo de Eduardo Velasco.

To Top