21 de febrero de 2024 | 10:12

Bilbao

Encadenarse contra la tala de árboles puede conllevar cárcel

multas activistas medioambientales

Mairenis Gómez

2 de febrero de 2024 | 9:02 am

Entre la protesta y la penalización por evitar talas de árboles

La reciente oleada de multas y posibles cargos penales contra activistas medioambientales en Madrid ha suscitado un debate profundo sobre los límites de la protesta y el derecho a la defensa del medio ambiente. La controversia gira en torno a las acciones de protesta llevadas a cabo en Madrid Río, en respuesta a las talas de árboles efectuadas por las obras de ampliación de la línea 11 del Metro.

Un grupo de personas, incluyendo miembros de Extinction Rebellion y asociaciones vecinales, se encadenó a los árboles en un acto de resistencia pacífica. Este acto ha desencadenado una serie de consecuencias legales y administrativas que plantean interrogantes sobre la justicia y la libertad de expresión en el contexto de la lucha medioambiental.

Se han impuesto 32 multas, ascendiendo a un total de 19.232 euros, bajo la aplicación de la conocida como Ley Mordaza. Esta ley, ampliamente criticada por su naturaleza represiva, ha sido el mecanismo utilizado para penalizar la desobediencia a la autoridad durante la protesta. Más allá de las multas, dos de los manifestantes enfrentan posibles cargos penales, lo que eleva la gravedad del asunto a un nivel superior. Esta situación ha generado una atmósfera de miedo y represión entre los activistas y ha suscitado críticas sobre el uso de la ley para silenciar voces disidentes.

Respuesta firme y desafiante de los activistas

La respuesta de los activistas ha sido firme y desafiante. Han iniciado un crowdfunding para crear una caja de resistencia, destinada a cubrir los costos legales y las posibles sanciones. Esta iniciativa ha recibido un apoyo notable, reflejando un amplio respaldo popular a su causa. Sin embargo, la incertidumbre legal sigue siendo una fuente de estrés y preocupación para los involucrados. La posibilidad de enfrentar cargos penales, especialmente para los dos hombres que se encaramaron a los árboles, añade una dimensión adicional de gravedad al asunto.

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Oleada de multas y posibles cargos penales contra activistas

El impacto de estas acciones en el activismo medioambiental es significativo

Inclusive, la penalización «multas» de la protesta pacífica ha generado un debate sobre los límites entre los activistas medioambientales, y la represión gubernamental. En un contexto global donde la crisis climática es cada vez más apremiante, la necesidad de proteger el derecho a la protesta y la expresión medioambiental se vuelve crucial. La situación en Madrid no es un caso aislado, sino un reflejo de una tendencia global hacia la criminalización del activismo medioambiental. Esto plantea preguntas importantes sobre el futuro de la lucha verde y el papel de los gobiernos en la protección o represión de esta lucha.

Sin duda, los acontecimientos en Madrid Río representan un punto crítico en la intersección entre el activismo medioambiental y la ley. La respuesta de la comunidad y el apoyo popular hacia los activistas demuestra un rechazo creciente a las tácticas de represión y un llamado a la protección del medio ambiente. Sin embargo, la incertidumbre legal y las posibles repercusiones penales plantean serias preocupaciones sobre el estado de la libertad de expresión y el derecho a la protesta en España. Este caso no solo es relevante para los ciudadanos de Madrid, sino que también resuena con aquellos comprometidos con la causa medioambiental a nivel global.

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