4 de abril de 2025 | 12:29

Bilbao

Patronal catalana mete miedo por la fusión BBVA – Sabadell: el banco bilbaíno refuerza solidez

Mairenis Gómez

1 de abril de 2025 | 8:03 pm

BBVA, símbolo de excelencia bancaria, busca reforzar la competitividad del sistema financiero con una operación estratégica

El debate en torno a la OPA lanzada por BBVA sobre Banco Sabadell ha reavivado viejas tensiones territoriales y empresariales que van mucho más allá de lo estrictamente financiero. Sin embargo, conviene no perder el foco: no estamos ante una cuestión de profesionalidad bancaria, sino ante una legítima guerra de intereses, en la que cada actor defiende su posición. Lo que sí está claro es que el BBVA, lejos de improvisar, ha puesto sobre la mesa una operación de alto nivel estratégico cuyo objetivo último es reforzar la competitividad del sistema bancario español y europeo.

Desde Foment del Treball y otras voces del ecosistema económico catalán se ha planteado la absorción como una amenaza al modelo de banca de proximidad y al crédito a pymes. Pero más allá de estas posiciones —comprensibles desde un prisma territorial—, hay una realidad que no se puede ignorar: BBVA es una de las entidades más solventes, eficientes y profesionalizadas del mundo. Su historial de excelencia en gestión, innovación tecnológica y expansión internacional la convierten en un referente dentro y fuera del país.

La cuna de grandes gestores y un impulso a la competitividad

Desde su nacimiento en el corazón de Bizkaia, BBVA ha formado a generaciones de líderes bancarios, muchos de los cuales han ocupado cargos de relevancia global. Su cultura corporativa, basada en la transparencia, la digitalización y la visión a largo plazo, ha sido reconocida por organismos internacionales y grandes firmas del sector. La idea de que BBVA pueda llegar a “cortar el grifo” a las pymes resulta, como mínimo, simplista, y desconoce la lógica de negocio de una entidad que siempre ha apostado por el tejido empresarial como motor de crecimiento.

Lo que realmente está en juego en esta operación no es la capacidad operativa del banco ni su compromiso con los clientes, sino la distribución del poder financiero y empresarial en España. BBVA no viene a desmantelar nada, sino a construir una plataforma más robusta y eficiente, capaz de competir con gigantes europeos y norteamericanos. En un entorno de concentración bancaria global, esta fusión podría convertir al nuevo grupo en una referencia aún mayor dentro de la banca europea.

Por supuesto, es legítimo que existan preocupaciones y que la fusión sea analizada con lupa por los reguladores. Pero reducir el debate a una dicotomía entre “banca buena” y “banca mala” es erróneo. La clave está en entender que esta operación responde a una necesidad estratégica: aunar capacidades, ganar tamaño, aumentar solvencia y mejorar la oferta de servicios financieros para empresas y ciudadanos.

Un paso lógico en un contexto globalizado

La concentración bancaria no es un fenómeno exclusivo de España. A lo largo de los últimos años, hemos visto movimientos similares en otros países europeos, donde la lógica de mercado ha empujado a las entidades a reforzarse para no perder terreno frente a bancos chinos, estadounidenses o incluso nuevas fintechs. En este contexto, la fusión entre BBVA y Sabadell no es un capricho, sino una evolución natural del mercado.

Además, BBVA no es un recién llegado. Es un banco con ADN industrial vasco, que ha sido clave en el desarrollo económico de varias regiones, incluida Cataluña. La profesionalidad de su plantilla, su excelencia operativa y su capacidad de adaptación son garantía de continuidad, no de ruptura.

Mientras algunos sectores agitan el miedo al cambio, otros —especialmente inversores y analistas internacionales— ven en esta operación una oportunidad para fortalecer el sistema bancario español y facilitar el acceso al crédito en mejores condiciones.

La historia demostrará si esta apuesta estratégica fue acertada. Pero de lo que no hay duda es de que BBVA está liderando este movimiento con rigor, visión y una profesionalidad que no está en cuestión.

Más noticias