13 de julio de 2024 | 6:28

Bizkaia

Furgonetas de Amazon aparcan donde les da la gana en Bizkaia

Miguel Castillo

25 de marzo de 2021 | 4:00 pm

Los conductores de la multinacional americana se creen superiores a los demás

Las furgonetas de Amazon campan a sus anchas como si tuvieran normas propias de tráfico. En Bizkaia, sus conductores se saltan a la torera cualquier señalización. Solo les importa llevar el máximo de paquetes posibles aunque para ello haya que aparcar en una acera, en una línea continúa o en doble fila en una calle de un solo carril. El caos que generan es altísimo.

Les da lo mismo si tiene que taponar la entrada a un garaje, o colapsar un paso de cebra. Las furgonetas de Amazon dan sensación de estar en el lejano Oeste, donde solo impera la ley del más fuerte. El objetivo es llevar el máximo de paquetes al día, en tiempo récord. Porque generalmente los repartidores cobran por reparto y no por jornada laboral. Ahí radica el problema.

furgonetas de Amazon
Las furgonetas de Amazon un caos sin resolver en Bizkaia

Las furgonetas de Amazon odiadas en Bizkaia

A veces tienen tan poco tiempo para repartir, que tienen que saltarse todas las normas posibles. Cruzar la ciudad de Bilbao según qué horas, puede ser caótico. Si le sumamos el hándicap de la lluvia peor que peor. Al final un conductor de Amazon tiene que ir a más velocidad de la permitida, aparcar en cualquier sitio, en definitiva, buscarse la vida.

Se saltan semáforos, aparcan en la acera, o en pasos de cebra. Adelantan por la derecha en la autovía… parece que van sin nadie al volante. Y todo eso, mientras que Jezz Bezos, dueño de Amazon, se codea cada semana en los primeros puestos de la lista de hombres más ricos del mundo.

El calvario de trabajar en Amazon

Seguramente habría que empezar por el origen de este sinvivir. Porque los trabajadores de Amazon no se saltan las normas por gusto. Muchas veces se juegan en la rapidez con la que efectúen un pedido, su sueldo. Es así de duro. No cobran por las horas que meten. Sino por paquetes entregados. Es un círculo vicioso. Entregar rápido, para que se pida más a Amazon. Es decir, para que sus jefes se enriquezcan. Ellos lo único que ganan es un sueldo humilde y el odio del resto de conductores.

Pero cobran una base irrisoria, y después si quieren ganar un sueldo digno, tienen que hacer un número mínimo de pedidos. Trabajan de sol a sol, de lunes a domingo, incluso por las noches. Van a mil por hora y se ganan el odio del resto, pero su objetivo es básicamente llevar pan a su casa. Las culpas hay que llevarlas más arriba, no a las furgonetas de Amazon.

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