13 de junio de 2024 | 10:12

Deportes

Campeonas del mundo contra señoros

Jesús Carames

21 de septiembre de 2023 | 11:30 am

Cae Andreu Camps por la valentía de las campeonas

En el actual panorama deportivo, la selección femenina española de fútbol se erige no sólo como representante de un país en competencias, sino también como un símbolo de resistencia y lucha por el cambio. Su perseverancia contra la inmovilidad institucional y el deseo de transformar la realidad de las mujeres en el deporte han sido una constante.

Andreu Camps era n°2 de Rubiales rn l RFEF. Solicitó a la UEFA que expulsara a la selección de la clasificación para la Euro y a los clubes de competiciones europeas como medida de presión para defender a su jefe Rubiales. Hoy lo han despedido por la protesta de las futbolistas.

Superando obstáculos internos

El trayecto de estas deportistas no ha sido fácil. Se han enfrentado a una estructura que parecía inalterable, a decisiones que parecían irrevocables y a códigos no escritos que sugerían la imposibilidad de generar cambios en la Federación. Sin embargo, estas futbolistas demostraron que con determinación y unidad, sí es posible desafiar el status quo.

Un testimonio a través de los años

Diversos medios han documentado la batalla de estas mujeres. Más allá de incidentes aislados, lo que queda en evidencia es una cadena de desafíos. Los comentarios condescendientes, la falta de profesionalismo y las actitudes paternalistas son solo la punta del iceberg de lo que estas atletas han enfrentado durante años. Su única petición es clara y sencilla: ser tratadas como futbolistas de primer nivel.

Las voces que resuenan

Cuando una mujer alza la voz, resuena. Y en este caso, las futbolistas han logrado que ese eco retumbe en los muros de las estructuras más arraigadas. Es curioso, pero algunos se sienten amenazados por el mero hecho de que estas mujeres exijan igualdad y respeto.

La retórica del miedo

Hay quienes argumentan sentirse perseguidos por estas demandas, afirmando que se ven despojados de su libertad. Es paradójico que quienes disfrutan de una posición de privilegio histórico se sientan amenazados ante la petición de un trato igualitario. Esta retórica, cargada de contradicciones, solo demuestra la necesidad imperante de un cambio en la mentalidad social.

Hacia el futuro

El fútbol femenino en España no sólo es un deporte, es también un movimiento. Las jugadoras, con su coraje y determinación, se han convertido en símbolos de lucha contra la discriminación y la inercia. Cada partido, cada entrenamiento y cada declaración son un paso más hacia la equidad que merecen.

Con el tiempo, esperamos que esta lucha trascienda los límites del campo y se convierta en un ejemplo para todas las áreas en las que la igualdad aún sigue siendo una aspiración y no una realidad.

Más noticias