5 de abril de 2025 | 4:28

Bilbao

Convierten la OPA hostil del BBVA al Sabadell en amistosa

Mairenis Gómez

4 de abril de 2025 | 8:49 pm

BBVA y Sabadell protagonizan una negociación histórica con el aval del Gobierno

En un escenario financiero plagado de tensión, incertidumbre y grandes intereses, lo que parecía una OPA hostil sin retorno ha comenzado a transformarse en una maniobra estratégica de alto nivel. La operación entre BBVA y Banco Sabadell, que inicialmente se topó con resistencias, podría dar un giro inesperado gracias al impulso político y al talento negociador que se está desplegando en los despachos más influyentes del país.

La clave está en convertir lo forzado en consensuado, lo áspero en armónico. Y si alguien puede hacerlo, ese es el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que pese a sus tropiezos, ha demostrado tener cintura política para abrir puertas que parecían cerradas a cal y canto. El acercamiento entre Carlos Torres y Josep Oliu es el primer paso de un proceso que, de culminar, marcará un antes y un después en la historia financiera española.

Una propuesta con inteligencia financiera y sentido político

La oferta económica que prepara el BBVA refleja el deseo de avanzar con firmeza: se habla de una mejora de entre el 10% y el 12%, con una parte sustancial en metálico, para subsanar la actual prima negativa del -7%. Una propuesta más justa que podría convencer incluso a los accionistas más escépticos.

Pero esto no es solo una cuestión de números. La oferta se completa con condiciones estructurales clave: que Josep Oliu pase a ser vicepresidente ejecutivo de la nueva entidad con funciones reales de poder, especialmente en Cataluña y Levante, territorios donde el Sabadell es un actor imprescindible, sobre todo en el negocio de las pymes. Y, por supuesto, se contempla mantener la marca Sabadell durante un tiempo razonable, una decisión inteligente para preservar el vínculo con sus clientes más leales.

Una negociación con protagonistas de altura

Como en toda gran historia, hay renuncias: César González-Bueno, actual CEO del Sabadell, quedaría fuera del nuevo mapa. Pero también hay gestos de audacia: Carlos Torres ya se ha reunido con Carles Puigdemont, un movimiento tan simbólico como pragmático, y que demuestra que esta operación no solo se libra en las torres de cristal, sino también en los pasillos del poder político.

Todo esto, con un telón de fondo donde el Gobierno juega su prestigio: rechazar la operación podría costarle el favor del Banco Central Europeo y de los grandes fondos internacionales. Aprobarla, en cambio, implica riesgos electorales en Cataluña. Pero si el equilibrio se logra, será una obra de ingeniería política y financiera digna de estudio.

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