19 de abril de 2024 | 10:32

Bilbao

Vecinos de Artxanda denuncian abandono del barrio frente a problemas de cruising y okupas

Artxanda cruising okupas

Mairenis Gómez

23 de febrero de 2024 | 10:29 am

La voz de Artxanda clama por atención

Artxanda, un rincón de Bilbao que últimamente parece más un escenario de desasosiego que el tranquilo barrio que todos recordamos. La vida cotidiana en Artxanda se ha visto interrumpida por prácticas que desafían el decoro y la seguridad, el cruising en el camino Saratxe y la presencia constante de okupas. Como periodista y residente, he decidido sumergirme en esta realidad, no solo para narrarla sino para entenderla y, quizás, encontrar caminos hacia una solución.

El pulso del barrio: entre el descontento y la búsqueda de soluciones

Mis vecinos y yo nos encontramos en un limbo. Por un lado, la libertad individual de cada quién, y por otro, el respeto por el espacio compartido. El cruising, práctica que consiste en mantener relaciones sexuales en lugares públicos, se ha convertido en una constante, tanto, que algunos días, salir de casa se siente como adentrarse en una realidad paralela donde nuestras normas habituales no aplican. «El arcén se llena de coches sea la hora que sea», me comentaba una vecina, claramente afectada por la situación.

Pero el problema no termina ahí. Un edificio, ahora hogar de varios okupas, se ha transformado en un punto de encuentro para fogatas y, lo que es peor, en un imán para actividades que rayan en lo peligroso. La inseguridad se palpa al caminar por las calles, un sentimiento que se ha vuelto demasiado común entre nosotros.

Un barrio en busca de su identidad: proyectos y protestas

La propuesta de convertir el mencionado edificio en un centro cultural o de servicios sociales es una luz de esperanza. Sin embargo, la construcción de casetas y el enganche ilegal de luz son testimonio de la larga batalla que nos espera. La posible creación de un centro de menores por parte de la Diputación Foral de Bizkaia añade otro capítulo a nuestra compleja situación.

Ante la falta de acciones concretas por parte de las autoridades, algunos vecinos estamos considerando medidas drásticas, como cortar carreteras. «Solo se nos ocurre hacer algo así para tratar de que esto salga a la luz», es una frase que resuena en las conversaciones. Aunque esta medida pueda parecer extrema, subraya nuestro desespero y nuestra necesidad de ser escuchados.

Artxanda cruising okupas
Los vecinos y yo hemos sido testigos de cómo nuestro entorno se transforma en escenario de prácticas de cruising y hogar de okupas

El camino a seguir

Como residente y periodista, entiendo que la solución a nuestros problemas no es sencilla. Requiere de un diálogo abierto y honesto entre vecinos, autoridades y aquellos directamente involucrados en las prácticas que tanto nos afectan. Es esencial encontrar un equilibrio entre la libertad individual y el respeto mutuo que debe prevalecer en cualquier comunidad.

Artxanda merece recuperar su tranquilidad y seguridad, ante el cruising en el camino Saratxe y la presencia constante de okupas. Pero esto solo será posible si trabajamos juntos hacia soluciones inclusivas y respetuosas. Como voz de este barrio, me comprometo a seguir explorando y narrando nuestra realidad, siempre con la esperanza de que el diálogo y la acción colectiva nos lleven a un futuro mejor para todos.

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