20 de abril de 2024 | 1:23

Bilbao

Ayuntamiento de Bilbao pide precaución en Ría de Zorrotzaurre por mareas vivas

Bilbao mareas vivas

Mairenis Gómez

13 de marzo de 2024 | 7:09 am

Alerta naranja por mareas vivas en Zorrotzaurre

En una mañana como cualquier otra, la vida en Bilbao amanece con un llamado a la precaución, las mareas vivas. Estamos ante un fenómeno natural que no solo es digno de admiración, sino que también requiere de nuestra atención y cuidado. Las autoridades municipales han encendido las alarmas y es nuestro deber escuchar.

La naturaleza nos habla, y es nuestro deber escuchar.

Según las previsiones, los momentos de mayor riesgo se esperan entre las 4 y las 5 y media de la mañana, cuando las mareas alcanzan su punto más alto. Imagino a los residentes y visitantes de esta área, quizás aún sumidos en sus sueños o ya comenzando su día, mientras la naturaleza juega a ser impredecible a orillas de nuestras casas y lugares de trabajo.

La respuesta del Ayuntamiento de Bilbao no se ha hecho esperar. Se ha dispuesto un contingente para actuar en caso de ser necesario, demostrando así la importancia de la prevención y la seguridad de todos los bilbaínos y bilbaínas. Esta medida, aunque pueda parecer excesiva para algunos, subraya el compromiso de nuestra ciudad con el bienestar de su gente.

La unión hace la fuerza, especialmente en momentos de alerta.

Este es un llamado a la colaboración y la precaución de todos. No se trata solo de seguir las recomendaciones del Ayuntamiento, sino de entender que somos parte de un todo, que nuestra acción o inacción puede afectar a los demás. Estos eventos nos recuerdan la fuerza de la naturaleza y la necesidad de vivir en armonía con ella, adaptándonos a sus ciclos y respetando sus señales.

Bilbao mareas vivas
La naturaleza nos habla, y es nuestro deber escuchar.

Aprendizajes y solidaridad comunitaria frente a la naturaleza

Ahora, mañana, cuando esta alerta haya pasado, espero que podamos mirar atrás y sentirnos orgullosos de cómo respondimos como comunidad. Que este episodio sirva como recordatorio de que, a pesar de los avances tecnológicos y la urbanización, seguimos estando a merced de los elementos naturales. Y que nuestra mayor fortaleza reside en nuestra capacidad de cuidarnos unos a otros, de actuar con prudencia y responsabilidad.

En definitiva, Zorrotzaurre nos enseña una vez más la importancia de la precaución. Al caminar de regreso por las calles aún tranquilas, reflexiono sobre este breve episodio en la vida de nuestra ciudad. Bilbao, con su historia, su gente y su capacidad de enfrentar desafíos, sigue adelante. La alerta por mareas vivas será, espero, solo un recuerdo, un momento en que, una vez más, demostramos nuestra resiliencia y nuestro compromiso con la seguridad y el bienestar colectivo de Bilbao. La vida continúa, siempre al ritmo de la naturaleza y siempre con la mirada puesta en el cuidado de nuestra gente y nuestro entorno.

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