13 de junio de 2024 | 1:47

Bizkaia

Una monja Clarisa se revela de la secta

Jesús Carames

18 de mayo de 2024 | 2:15 pm

El convento de las Clarisas en Belorado ha sido un hervidero de controversia. Recientemente, una de las religiosas rompió su silencio sobre el plan del supuesto obispo Pablo de Rojas. Sor María Amparo, con 62 años de servicio como monja, compartió su experiencia con el Diario de Burgos, revelando detalles inquietantes sobre su salida del convento.

Una trayectoria de servicio y fe

Sor María Amparo, que fue clarisa en Gasteiz durante 24 años y en Belorado durante 20 años, decidió dejar el convento cuando se presentó Pablo de Rojas. Según relata, «vi el plan que nos proponía el señor Pablo de Rojas» y no pudo quedarse callada ante lo que consideraba una usurpación.

El enfrentamiento con el obispo ‘fake’

La religiosa narra cómo Pablo de Rojas se presentó ante la comunidad, proclamando ser el nuevo superior con autoridad sobre ellas. «Nos dicen que vayamos al locutorio a las 16:30 de la tarde y se presenta diciendo que es obispo de no sé qué. Dice: ‘desde ahora, yo soy el superior, el que manda en la comunidad, y ustedes están bajo mi jurisdicción'», explicó Sor María Amparo. Su reacción fue inmediata y firme: «Me levanté y le rebatí bastante. El Señor me puso las palabras en la boca, lo que tenía que decir: ‘Estamos bajo la jurisdicción de D. Mario. Él es el sucesor de los apóstoles para la Archidiócesis de Burgos’, le respondí.»

La decisión de abandonar el convento

Ante la presión de Pablo de Rojas, quien insistía en que su autoridad era legítima y desestimaba la de la Iglesia oficial, Sor María Amparo decidió que no podía permanecer en ese ambiente. «Él me dice que ‘eso no vale para nada, no existe’ y más burradas contra la Iglesia,» continuó la religiosa, añadiendo que su fidelidad a la Iglesia y al papa Francisco era inquebrantable. Finalmente, Pablo de Rojas le dio un ultimátum: «Si yo no aceptaba estar bajo su jurisdicción, tendría que marcharme.»

Sor María Amparo no dudó en marcharse, declarando: «Fue una decisión firme: tenía que salir. Sobre todo, para no pertenecer a esta secta, por nada del mundo. En ese ambiente ya no se podía estar». La religiosa describió su despedida del convento con tristeza, recordando cómo las hermanas la abrazaron y lamentando no haber podido despedirse de las más mayores.

El origen del conflicto

Sor María Amparo también mencionó haber visto a Pablo de Rojas en una revista años atrás, donde le pareció un «fantoche». «Esto se ha fraguado poco a poco. Ellas sabrán,» dijo, indicando que la situación se fue desarrollando gradualmente hasta llegar al punto de ruptura.

Una historia de resistencia y fidelidad

La historia de Sor María Amparo es un testimonio de resistencia y fidelidad a la Iglesia Católica. Su rechazo al plan de Pablo de Rojas y su firmeza en mantener la lealtad al papa Francisco reflejan su profundo compromiso con su fe y su comunidad. En un entorno donde las normas y la autoridad eclesiástica se vieron desafiadas, Sor María Amparo optó por defender los principios en los que cree, incluso a costa de abandonar el convento que fue su hogar durante dos décadas.

Este incidente en el convento de las Clarisas en Belorado es un recordatorio de los desafíos internos que pueden surgir en las comunidades religiosas y de la importancia de mantener la integridad y la fe en tiempos de adversidad. La experiencia de Sor María Amparo subraya la necesidad de una vigilancia constante y un compromiso inquebrantable con los valores y principios fundamentales de la Iglesia.

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