5 de abril de 2025 | 10:44

Deportes

Malo si el Athletic sale a empatar en Villarreal

Mairenis Gómez

5 de abril de 2025 | 10:41 am

Preocupa la actitud conservadora ante una jornada clave por Europa

El Athletic Club se enfrenta este domingo a una cita cargada de tensión y significado en su visita al Estadio de la Cerámica. Villarreal, su perseguidor más inmediato por los puestos de Champions League, tiene entre ceja y ceja recortar los seis puntos de distancia actuales. Un triunfo de los amarillos lo dejaría a tan solo tres, con un partido pendiente ante el Espanyol. En este contexto, todo lo que no sea salir a ganar por parte del conjunto de Ernesto Valverde puede ser un error estratégico de enorme coste.

A pesar de que el empate puede parecer un resultado cómodo en la tabla, pensar solo en defender el marcador puede traducirse en debilidad, especialmente cuando el rival se juega la temporada. No hay más que repasar cómo ha ido la segunda vuelta para comprobar que ningún equipo está libre de tropiezos. El Betis viene apretando fuerte desde atrás y podría colarse en la pelea si los de Bilbao ceden terreno.

Una falsa seguridad

El recuerdo del partido de ida en San Mamés, saldado con una victoria rojiblanca por 2-0, puede generar una peligrosa confianza. Pero la realidad es otra. Villarreal ha acumulado fuerzas, ha estabilizado su once pese a las lesiones y llega con la motivación de quien ha visto la presa más cerca que nunca.

Mientras tanto, el Athletic ha mantenido una exigente agenda. Acumula once partidos más que el Villarreal esta temporada, un dato que puede convertirse en lastre o en fortaleza, dependiendo de cómo se gestione el esfuerzo. Pero si la idea es contemporizar, el riesgo se multiplica: una mala lectura de partido puede dar al traste con meses de trabajo.

Una plantilla exigida, pero con argumentos

Cierto es que el Villarreal ha tenido bajas importantes, como Gerard Moreno o Foyth. También es verdad que la eliminación temprana de Copa le ha permitido centrarse exclusivamente en Liga. Eso no ha evitado sus altibajos ni ha impedido que el Athletic se mantenga sólido pese a su sobrecarga competitiva.

La realidad es que, aunque quede mucho calendario por delante, este partido puede marcar un antes y un después. Si el Athletic se presenta con actitud especulativa, puede acabar saliendo mal parado. Porque el Villarreal tiene argumentos, tiene hambre y jugará con la urgencia de quien ya no puede permitirse otro traspiés.

La clasificación para Champions no se regala. Se pelea. Y para eso hay que ir a por los tres puntos, no a esperar el error del rival.

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