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Bilbao

Juzgado 1 de lo Social de Bilbao reconoce codo de tenista como enfermedad laboral

Miguel Castillo

7 de septiembre de 2023 | 4:45 pm

Las enfermedades laborales: Más allá de las apariencias reconocidas en el juzgado número 1 de lo Social de Bilbao

Las enfermedades profesionales, muchas veces, no son evidentes a simple vista. Las jornadas de trabajo, con sus repetitivos y continuos movimientos, generan afecciones que, aunque silenciosas en sus inicios, pueden transformarse en serios problemas de salud a largo plazo.

El Caso de Bilbao: Un Cambio de Perspectiva

El reciente fallo del Juzgado de lo Social número 1 de Bilbao ha puesto en el centro de la atención pública un debate necesario. Una ayudante de cocina de un colegio en Portugalete, con una labor diaria de preparación de 1.450 menús, ha sufrido de epicondilitis, comúnmente conocida como «codo del tenista». Esta afección, caracterizada por la inflamación de tendones y músculos, fue finalmente reconocida como una enfermedad de origen laboral, a pesar de las objeciones iniciales del Instituto Nacional de la Seguridad Social.

Movimientos Repetitivos: El Verdadero Riesgo

El punto clave de esta controversia radica en los «movimientos repetitivos». La afectada, en su rutina diaria, manipulaba cargas de entre tres y doce kilogramos, realizando acciones continuas que influyeron en su dolencia. Aunque inicialmente se argumentó que no se demostraba tal repetición a lo largo de toda su jornada, la evidencia en la evaluación de riesgos fue clara.

El Rol de los Sindicatos en la Defensa Laboral

CC OO Euskadi ha jugado un papel esencial en este asunto. La reivindicación no es solo para la trabajadora afectada, sino para todas las personas que desempeñan roles similares en cocinas, ya sea en centros educativos o residencias de la tercera edad. La lucha es por el reconocimiento y, más importante aún, la prevención de estas enfermedades.

¿Qué Dice la Normativa Sobre la Epicondilitis?

A pesar de que el cargo de ayudante de cocina no se encuentra explícitamente mencionado en el Real Decreto 1299 de 2006 sobre enfermedades profesionales, es innegable que las condiciones descritas, como trabajos de impacto y flexotensión forzada de la muñeca, coinciden perfectamente con las labores diarias de estos trabajadores. El reconocimiento de estas dolencias no debe limitarse a ciertas profesiones, sino adaptarse a las realidades laborales actuales.

El Impacto Psicológico de las Condiciones Laborales

Más allá de las afecciones físicas, es esencial considerar el impacto psicológico de ciertas condiciones laborales. Situaciones como el acoso o una excesiva carga de trabajo pueden desencadenar serios problemas de salud mental. Los sindicatos alertan sobre un crecimiento en las denuncias relacionadas, pero aún existe un largo camino en la visibilización y tratamiento de estos casos.

Conclusiones y Pasos a Seguir

El fallo del juzgado en Bilbao marca un precedente significativo. La lucha por el reconocimiento de enfermedades laborales va más allá de la mera compensación económica. Es un llamado a las empresas y organizaciones para que revisen y mejoren sus condiciones laborales, garantizando un ambiente seguro y saludable para todos sus empleados.

Las enfermedades profesionales no deben ser invisibilizadas o minimizadas. Es esencial que la sociedad, en su conjunto, entienda y reconozca la importancia de cuidar la salud de quienes, día a día, trabajan para mantener en marcha los engranajes de nuestra economía y bienestar.

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